Por qué la Iglesia tiene tiempos, colores y días distintos a lo largo del año, y qué se pide en cada uno.
Abre una pregunta para ver la respuesta corta, el porqué y dónde está la fuente.
Respuesta cortaAdviento, Navidad, Cuaresma, Pascua y el Tiempo Ordinario, que se reparte en dos bloques a lo largo del año.
El año litúrgico no sigue el calendario civil: empieza con el primer domingo de Adviento, unas cuatro semanas antes de Navidad. Cada tiempo tiene un color y una actitud propia: Adviento espera, Navidad celebra, Cuaresma se convierte, Pascua se alegra, y el Tiempo Ordinario acompaña el crecimiento diario de la fe. Vivir conscientemente estos tiempos ayuda a que la vida cristiana no sea siempre igual, sino que tenga su propio ritmo.
Dónde estáCIC 1163-1173.
Respuesta cortaMorado: espera y penitencia (Adviento y Cuaresma). Blanco: fiesta y gloria (Navidad, Pascua, fiestas de Cristo y de María). Rojo: sangre y Espíritu Santo (Pentecostés, Pasión, mártires). Verde: esperanza y crecimiento (Tiempo Ordinario). Rosa: alegría anticipada, solo dos domingos al año.
El sacerdote no elige el color: lo indica el Misal según el tiempo o la fiesta. El rosa aparece únicamente el tercer domingo de Adviento, llamado Gaudete, y el cuarto de Cuaresma, llamado Laetare, ambas palabras que significan alégrense: son un respiro de gozo en medio de un tiempo de espera o de penitencia.
Dónde estáOGMR 346.
Respuesta cortaTodos los domingos del año, más el 25 de diciembre, el 1 de enero, la Asunción de María el 15 de agosto, y la solemnidad de Todos los Santos el 1 de noviembre.
Los días de precepto son aquellos en que existe obligación grave de participar en la Misa, salvo causa justa como enfermedad o falta real de posibilidad. La Conferencia Episcopal de cada país puede ajustar algunas fechas según sus costumbres, y en Ecuador varias solemnidades se han trasladado al domingo más cercano, por eso conviene confirmar siempre el calendario que publica la propia diócesis o parroquia cada año.
Dónde estáCDC, canon 1246; CIC 2042, 2180-2181.
Respuesta cortaEl ayuno es comer una sola comida completa al día; la abstinencia es no comer carne. Obligan el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo, y la abstinencia también los viernes de Cuaresma.
El ayuno obliga a los mayores de edad hasta cumplidos los cincuenta y nueve años; la abstinencia, a partir de los catorce años, sin límite superior. Quedan dispensados los enfermos, las embarazadas, quienes hacen trabajo físico pesado y otras situaciones semejantes. Fuera de esos dos días de ayuno obligatorio, la Conferencia Episcopal puede sustituir la abstinencia de los viernes del año por otra obra de piedad o de caridad, como una oración, una limosna o una obra de misericordia.
Dónde estáCDC, cánones 1249-1253; CIC 2043.
Respuesta cortaCuarenta días de preparación para la Pascua, marcados por la oración, el ayuno y la limosna, en camino hacia la Semana Santa.
Comienza el Miércoles de Ceniza, cuando se recibe la ceniza en la frente con las palabras "conviértete y cree en el Evangelio" o "recuerda que eres polvo y al polvo has de volver". Los cuarenta días recuerdan los cuarenta días de Jesús en el desierto. Es tiempo de examinar la vida, alejarse de lo que aparta de Dios y acercarse más a Él a través de esas tres prácticas: orar más, comer menos y dar más.
Dónde estáCIC 540, 1438.
Respuesta cortaDomingo de Ramos: entrada de Jesús a Jerusalén. Jueves Santo: institución de la Eucaristía y del sacerdocio. Viernes Santo: la Pasión y muerte. Sábado Santo: el silencio del sepulcro, con la Vigilia Pascual por la noche, ya la primera Misa de la Resurrección.
Son los tres días más importantes del año, llamados Triduo Pascual, que en realidad forman una sola celebración repartida en tres jornadas: empieza el Jueves por la noche y termina el Domingo de Resurrección. El Jueves se lavan los pies como Cristo a sus apóstoles; el Viernes no se celebra Misa sino la adoración de la cruz; el Sábado, hasta la noche, el templo permanece en silencio y sin decoración, esperando la Resurrección.
Dónde estáCIC 1168-1169.
Respuesta cortaEs el tiempo de espera de las cuatro semanas antes de Navidad. Se guarda con sobriedad porque todavía no se celebra el nacimiento: se prepara.
El nombre viene del latín adventus, venida. Recuerda a la vez la primera venida de Cristo, en Belén, y prepara para la segunda, al final de los tiempos. Por eso la liturgia usa el morado, no se dice el Gloria y se evita el ambiente festivo pleno: la fiesta empieza el 24 de diciembre por la noche. Vivir bien el Adviento, sin adelantar la Navidad, ayuda a valorar más la fiesta cuando llega.
Dónde estáCIC 524.
Respuesta cortaLa conmemoración de todos los fieles difuntos, en la que la Iglesia entera reza por las almas del purgatorio.
Es distinto del 1 de noviembre, que es la solemnidad de Todos los Santos, día de precepto, en el que se celebra a quienes ya están en la gloria. Al día siguiente, sin ser de precepto, se reza específicamente por quienes todavía se están purificando. Ese día se acostumbra visitar el cementerio, llevar flores y ofrecer Misas por los difuntos, una costumbre que la Iglesia recomienda expresamente desde los primeros siglos.
Dónde estáCIC 1032, 1030-1032.